Jugadores del Real Madrid celebran el gol de la victoria en Las Palmas
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EFE

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Keylor Navas y dos saques de esquina salvan al Madrid de naufragar en la isla

Venció 2-1 a Las Palmas. James no actuó.

El Real Madrid ganó a la UD Las Palmas gracias a dos goles de saques de esquina, casi sin oposición, y el definitivo en el minuto 89, justo cuando el equipo local acababa de empatar el partido, y sumó los tres puntos en Gran Canaria pese a perder al final a Sergio Ramos, expulsado por dos tarjetas amarillas.

Los isleños recibieron un duro golpe cuando ya saboreaban un empate que había buscado durante toda la segunda parte, y si no llegó antes fue por la gran actuación del guardameta costarricense Keylor Navas.

Se presentaba el Madrid en Gran Canaria a quince puntos del Barcelona y con muchas novedades en su alineación, las principales en la banda izquierda, con Álvaro Arbeloa como lateral y el reaparecido Gareth Bale como extremo de ese lado, además de los descartes de Toni Kroos, James Rodríguez y Danilo

Los primeros minutos se plantearon como una batalla de ambos equipos por la posesión del balón, y cuando lo tuvo el equipo de Zidane mostró cierta parsimonia y falta de movimiento en los posibles receptores, mientras que cuando la pelota fue de los amarillos el Madrid dudó en ir a la presión o quedarse armado.

El primer susto para los blancos llegó muy pronto y como consecuencia de un exceso de confianza de Luka Modric, al perder el balón cerca del área y propiciar que Willian José se quedara solo ante Keylor Navas, pero el costarricense arregló el entuerto -una vez más- con una gran tapada ante el brasileño con pasado madridista.

Después, otro despiste de Modric acabó con un disparo de Momo que se fue alto, y en la portería contraria apareció por primera vez Cristiano Ronaldo para intentarlo desde la frontal del área, pero Varas detuvo su disparo, más colocado que potente.

El Madrid buscaba el equilibrio con la renovada apuesta de Zidane por Casemiro, y el único problema del centrocampista brasileño en la primera parte fue quedar condicionado demasiado pronto con tarjeta.

El partido parecía anestesiado, pero Modric encontró una línea de pase hacia Cristiano que le dejó solo en carrera ante Javi Varas, pero el portugués finalizó la jugada con un disparo previsible que rechazó el portero sevillano.

 

La jugada acabó en un saque de esquina regalado por David García sin estar presionado que Isco Alarcón puso en juego desde la izquierda y Sergio Ramos, llegando al primer palo totalmente libre de marca, cruzó el balón de cabeza a la red.

Sin grandes alharacas, el Madrid se avanzaba en el marcador ante un valiente equipo isleño, con buen pie en la elaboración del juego, sobre todo cuando se asocian los pequeños por dentro, pero con poco instinto asesino para finalizar sus jugadas trenzadas.

Tras el gol de Ramos, los de Zidane controlaron el juego con un Modric más entonado, viniendo a recibir muy atrás, y con la chispa de un emergente Lucas Vázquez por la derecha. Una jugada suya con Cristiano la culminó el portugués con un disparo que dio en un defensa y se fue a córner. Sin más apuros y con más oficio que brillantez, los de Zidane se fueron al descanso con ventaja.

Las interrupciones dominaron el inicio del segundo periodo, cuando Las Palmas intentaba nivelar las fuerzas. Zidane sustituyó a Isco, poco participativo en el juego, y muy enojado por el cambio, y entró Mateo Kovacic.

La segunda intervención de Navas en el partido fue a remate de un propio compañero, cuando Arbeloa mandó hacia su portería una falta que sacó Momo desde la izquierda.

La jugada animó a la Unión Deportiva, y de nuevo el portero costarricense se tuvo que emplear a fondo abandonando dos veces su portería ante dos llegadas del joven Nili y abortar dos claras opciones de un equipo canario que empezaba a rumiar el empate.

El Madrid parecía muy contemplativo, como a la espera de la aparición de alguna de sus figuras, Bale lo hizo pero su zurdazo se marchó fuera por poco, y ahí residió su gran pecado, porque permitió crecer en el partido al equipo local.

Las Palmas encontró una gran ocasión tras una discutida decisión del árbitro, quien entendió como cesión al portero un balón que punteó El Zhar ante Arbeloa. El indirecto no fue gol porque el disparo final de Momo dio en Casemiro y se marchó fuera.

Los amarillos se jugaron las últimas opciones con la entrada de Sergio Araujo, y el argentino cabeceó fuera el primer balón que recibió en un centro de Bigas desde la izquierda.

El 0-1 parecía definitivo, pero un grave error de Kovacic al sacar una falta en campo propio hacia Momo dio la opción a Las Palmas, con pase dentro del área hacia Willian José, y el brasileño picó la pelota de forma sutil ante Navas.

Poco duró la alegría isleña, porque en otra gran desatención en un saque de esquina desde la izquierda, Casemiro emuló a Ramos y cabeceó totalmente solo a la red.

La posterior expulsión del propio Ramos, al ver la segunda tarjeta amarilla, añadió sufrimiento a una victoria blanca sin brillo.

EFE

 

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